Saga ⁓ the island carved in wood: Teide rising from the sea inside a ring of glyphs

Prefacio

Bienvenidos a Nivaria

Bienvenidos a Nivaria.

Les habla Caitlyn Meeks. Gracias por estar aquí.

Antes de seguir adelante, me gustaría contarles, en dos palabras, qué es esto.

Nivaria es una novela por entregas. Sucede en Tenerife ⁓ la mayor de las islas Canarias, un volcán frente a la costa de África. La fecha actual dentro de la historia es la primavera de 2041. El mundo lleva doce años mayormente en silencio. Los vuelos dejaron de aterrizar, los cargueros dejaron de llegar y el internet dejó de funcionar, en ese orden. Alguna gente se fue de la isla mientras pudo. Otra gente eligió quedarse. Esta es una historia sobre los que se quedaron.

No es una historia sobre el colapso global ni el colapso social. Es la historia de una niña que nació dentro de uno y creció encontrándolo de lo más normal.

La niña se llama Saga. Vive en la laurisilva, el monteverde, bien arriba en el volcán. Tiene trece años y medio y nunca vio un smartphone funcionando. Su padre toca música alegre en sintetizadores viejos, rescatados del desguace. Su madre cultiva el único café de la isla. Su perro lleva el nombre de la estrella fija más brillante del cielo nocturno, y se toma el encargo en serio. Saga y su familia viajan a veces con una compañía de malabaristas, actores, músicos, echadoras de tarot y un jefe de pista húngaro, todos apretujados en un Land Rover del 78 que anda con biodiésel de plátano. La historia es lo que pasa mientras le dan la vuelta a la isla en una serie de encuentros pequeños que van sumando.

A veces iremos atrás en el tiempo. A veces visitaremos a gente que Saga no conoció nunca. A veces estaremos en la cabeza de una astrofísica española que se negó a dejar su observatorio; a veces en la de una diseñadora de videojuegos indie de Múnich que vino por tres semanas en 2027, no terminó nunca de irse, y ahora pinta con spray a su ardilla detective de dibujos en las paredes de cada resort abandonado que encuentra; a veces en la de un promotor inmobiliario alemán que en 2041 sigue actualizando sus proyecciones de cuándo se reactivará la economía de los resorts. El programa tiene forma de serial. Cada episodio funciona más o menos por su cuenta. Si se quedan conmigo un año, verán algo que no cabría en ningún capítulo suelto.

Dos cosas prácticas, mientras nos vamos situando.

Los personajes de esta isla hablan a veces una lengua llamada La Charla. Creció aquí por su cuenta, después de que el mundo se quedó en silencio, cuando la gente que se quedó ⁓ españoles, suecos, húngaros, alemanes, flamencos, todo el mundo ⁓ necesitó una manera de hacerse entender en la misma mesa de cocina. El corazón es un español simplificado, y hay palabras prestadas de quien llegara con ellas. No hace falta estudiarla. Pero hay un pequeño glosario en la descripción de cada episodio, por si lo quieren. Y si no, yo voy medio traduciendo las palabras sobre la marcha.

Soy una escritora expatriada. Vivo en algún lugar del monteverde. No les voy a decir dónde ⁓ le tengo demasiado cariño a la tranquilidad como para regalarla.

Bienvenidos a Nivaria.

Nos vemos en el monteverde.